Los estadounidenses están sintiendo la presión. Los precios están subiendo, la atención médica se está volviendo más cara, y tenemos un sistema fiscal que favorece a los más ricos sobre las familias trabajadoras. En lugar de trabajar para fortalecer a la clase media, Donald Trump ha otorgado recortes de impuestos a los ricos mientras sus aranceles hacen que artículos esenciales diarios como los alimentos, la vivienda y los medicamentos sean más caros.
Al mismo tiempo, la inteligencia artificial está cambiando la forma en que trabajamos, pero no existe un plan serio para ayudar a los trabajadores con las consecuencias. Sin políticas inteligentes y con visión de futuro, la IA podría terminar creando más desigualdad en lugar de oportunidades.
Necesitamos una economía que recompense el trabajo, no solo la riqueza. Eso significa un código tributario más justo, atención médica económica y una agenda de innovación que haga crecer a la clase media y garantice que cada trabajador tenga una oportunidad justa de tener éxito.